SOBRE LOS NOMBRES DE AUTORES
Como ya explicamos en el apartado referente al índice Onomástico, existen tres formas de designar a una persona: nombre único; nombre y un apellido y, por último, nombre y dos apellidos. Estas son las tres formas más usadas en el mundo para identificar a hombres y mujeres.
El primer caso, el nombre único, es propio de la antigüedad (excepto Roma) hasta la Edad Media (Sócrates; Aristóteles; Plutarco; Tomás de Aquino…). Habitualmente suele aparecer con epíteto para diferenciar aquellos que poseen el mismo nombre (Zenón de Citio, Zenón de Elea, Zenón de Sidón, Zenón de Tarso…). A partir de los siglos IX-XI empieza a desarrollarse el apellido en Europa, siendo durante el Renacimiento (s. XV-XVI) cuando su uso se generaliza.
Los nombres con un solo apellido son los más comunes en casi todos los idiomas del mundo. Se utiliza siempre y exclusivamente el apellido de línea paterna. Aunque, poco a poco, este sistema desigual y discriminatorio está cambiando y ya hay países donde es posible elegir entre el apellido materno y el paterno. En algunos idiomas el único apellido se coloca antes del nombre (chino, húngaro, japonés…).
Los dos apellidos solamente se usan en los idiomas español-castellano, portugués, vasco, gallego y catalán. Es decir en España, Portugal y sus antiguas colonias de América y África.
En el apartado Alfabetización explico la manera de ordenar estas tres formas de designar a una persona.
Existen dos casos en los que se produce un cambio significativo en el nombre completo de un personaje: el uso de pseudónimos y el cambio o sustitución del apellido natal de las mujeres al contraer matrimonio.
Sobre los pseudónimos (prefiero usar el término antiguo que el actual seudónimo) el criterio que he seguido y que dicta el sentido común es el siguiente: Muchos autores son más conocidos por su pseudónimo que por su nombre natal (León Felipe, Voltaire, Platón…). En ese caso en el Oñomástikon aparece como referencia principal este pseudónimo y al final de la referencia entre corchetes se encuentra su nombre o apellido natal:
León Felipe, (pseud.) (1884-1968) poeta español [Camino] Camino Galicia de la Rosa, Felipe: León Felipe
Moravia, Alberto, (pseud.) (1907-1990) novelista y periodista italiano [Pincherle] Pincherle, Alberto: Moravia, Alberto
Por otro lado, también tenemos autores que han utilizado pseudónimos o sobrenombres a lo largo de su carrera pero que son más conocidos por su nombre natal que por algunos de los pseudónimos que han utilizado. Es el caso de miles de autores. En estos casos no he insertado el pseudónimo, solamente lo he hecho en aquellas en los que he observado una utilización extendida.
El segundo asunto provoca a veces mucha confusión. El cambio o sustitución del apellido natal de una mujer cuando se casaba, sucedía en la mayoría de naciones e idiomas del mundo.
En el ámbito del español-castellano fue corriente en épocas pasadas y todavía hoy ocurre en algunos lugares, la costumbre de añadir tras su primer apellido el de su marido unidos por la partícula «de».
En los idiomas y naciones donde solo se utiliza un único apellido, la mujer perdía su apellido natal al casarse y pasaba a ostentar el del marido. Actualmente ya no ocurre en muchos países (pero en otros se mantiene la arcaica costumbre).
La cosa se complica cuando la mujer se divorcia o enviuda y se vuelve a casar varias veces con los consiguientes cambios de apellido. ¿Cuál utilizar? En estos casos se suele coger el apellido de soltera o el del primer marido (o aquel con el que haya estado más tiempo). Siempre hay un nombre, sea el natal o el de alguno de sus maridos, por el que ha trascendido y es citada y reconocida en el terreno cultural.
El criterio que he seguido en el Oñomástikon es el siguiente: el nombre por el que ha trascendido y es conocida una autora puede ser el nombre natal o el de casada. Cuando es el nombre natal no hago ninguna referencia cruzada al cambio de nombre. Sin embargo, cuando es el nombre de casada lo señalo con: «n. c.» (nombre de casada) e inserto una entrada cruzada a su nombre natal.
NOMBRES EN ESPAÑOL-CASTELLANO
Los nombres completos de personas en español-castellano constan de un nombre propio y de dos apellidos. Este apellido doble constituye una excepción pues en la inmensa mayoría de idiomas del mundo solo se usa un apellido. El orden de colocación es bien conocido, primero el de la familia paterna y a continuación el de la materna. Aunque este modelo ha cambiado en algunos países (España, Argentina…) donde ya es posible escoger un orden distinto al tradicional.
A pesar de contar con dos apellidos, es muy habitual que las personas citadas en los libros aparezcan únicamente con un apellido. Se suelen usar los dos apellidos cuando el primero de ellos es muy común (García, Sánchez, Martínez, González, López…) evitando de esta manera confusiones con otras personas de nombres similares.
En el Oñomástikon están escritos los dos apellidos cuando hay otros personajes con un apellido similar, pero cuando el autor posee un apellido peculiar y sin peligro de confusión lo dejo con un apellido.
Los autores señalados con un asterisco « * » indica que falta encontrar su segundo apellido.
En el contexto cultural que se expresa en español-castellano no existe unanimidad acerca del cambio de nombre de las mujeres cuando contraen matrimonio. Hay regiones (sobre todo en América central) donde persiste la costumbre mientras que en otras zonas (como España) casi ha desaparecido.
A diferencia de otros idiomas donde directamente se excluye el apellido de la mujer y se inserta el del marido, en nuestro idioma lo normal es que la mujer conserve su primer apellido mientras el segundo es sustituido por el del hombre añadiendo la preposición «de»:
Meléndez de Espinosa, Juana (Juana Meléndez Granados).
NOMBRES EN PORTUGUÉS
Los nombres de brasileños y portugueses suelen constar de un nombre complejo (es decir doble, pero en muchos casos triple o más) luego va el apellido de la madre (a veces pueden ser dos) y en segundo lugar el apellido del padre (que también pueden ser dos).
Sin embargo, en la práctica, tanto a nivel cotidiano como cultural, se obvia el apellido femenino y se usa en primer lugar el apellido paterno (el que aparece en último lugar).
Es decir, en el momento de alfabetizar, a diferencia del español-castellano, se usa el segundo apellido (el de la familia paterna) y no el primero.
Por ejemplo, el pedagogo brasileño Paulo Freire, su nombre completo es Paulo Reglus Neves Freire. Nombre: Paulo Reglus; apellido materno: Neves; apellido paterno: Freire. Desaparece el apellido materno (Neves) y queda solamente el paterno (Freire).
NOMBRES EN IDIOMAS CON ALFABETOS SIMILARES
Los idiomas con alfabetos similares a los del español-castellano son los que se hablan en nuestro entorno continental: inglés, francés, portugués, italiano, alemán, idiomas nórdicos, centroeuropeos… Todos ellos usan los mismos signos lingüísticos que nuestro idioma. Con determinadas peculiaridades propias como la ñ del español-castellano, la ç del francés o el ß alemán…
Excepto el portugués, que hemos analizado aparte, en todos estos idiomas solo se utiliza un apellido, el de la familia paterna. Siempre se alfabetiza por este único apellido.
En todos estos idiomas el orden es el mismo que en nuestro idioma, es decir primero el nombre propio y luego el apellido, excepto en húngaro, idioma en el que se coloca primero el apellido y en segundo lugar el nombre propio.
En el pasado, en todos estos países cuando una mujer se casaba perdía su apellido natal y pasaba a ostentar el del marido que es el que portarán los descendientes. Se producía una sustitución de apellidos, es decir la mujer perdía su apellido familiar y en su lugar se colocaba el apellido del marido. Por ejemplo, la reconocida escritora británica Virginia Woolf cuyo apellido de soltera era Stephen o la psicoanalista Karen Horney nacida con el nombre de Karen Danielsen.
En los tiempos actuales, este sistema se encuentra en un proceso de cambio profundo. En el artículo Sobre los nombres de las personas se describen estas modificaciones del uso tradicional.
Lamentablemente, sin embargo, la inmensa mayoría de autoras presentes en el Oñomástikon no conocieron estos cambios necesarios e igualatorios pues vivían en épocas donde no se tenían en cuenta. Muchas de ellas tuvieron que cambiar de apellido al casarse.
Cuando una autora ha cambiado de nombre al casarse y este es el que ha trascendido culturalmente se señala con las iniciales: n. c. (nombre de casada) y se indica al final de la referencia entre corchetes el nombre natal:
Woolf, Virginia, (n. c.) (1882-1941) novelista y crítica literaria británica [Stephen] Stephen, Adeline Virginia: Woolf, Virginia
Horney, Karen, (n. c.) (1885-1952) psiquiatra alemana estadounidense [Danielsen] Danielsen, Karen: Horney, Karen
Los nombres en latín del Imperio Romano y la Edad Media se analizan en el artículo Sobre los nombres de las personas.
NOMBRES EN IDIOMAS CON ALFABETOS DISTINTOS
Son idiomas que usan signos lingüísticos distintos del alfabeto latino, por lo tanto, para su conversión a nuestro idioma necesitan ser transliterados o transcritos.
Estos idiomas o contextos culturales son los siguientes: árabe, chino, hebreo, japonés, ruso y los idiomas de la India. En el artículo Sobre los nombres de las personas explico el uso de los nombres completos en cada uno de ellos.
Algunos casos concretos:
India:
Hay varios sistemas para transliterar el sánscrito y el pali (los idiomas más importantes de la India antigua), el más usado es el Alfabeto Internacional de Transliteración Sánscrita. Mediante signos diacríticos (ā, ś, ṛ …) permite señalar las variedades de pronunciación de cada letra (más o menos duración, forma de pronunciar…) En el Oñomástikon, los personajes citados en sánscrito o pali están escritos con estos signos diacríticos.
China:
Los sistemas para transliterar el idioma chino al español-castellano son dos. En la actualidad, el sistema más utilizado es el pinyin, que representa en alfabeto latino los sonidos del chino mandarín moderno. Hasta los años 80 del siglo xx, el sistema de transliteración más difundido era el sistema Wade-Giles. Lao Tse, Mao Tse Tung, Chuang Tzu, Tu Fu, (Wade-Giles) Han dado paso a: Lao Zi, Mao Zedong, Zhuang Zi, Du Fu (pinyin).
Japón:
Existen distintos sistemas para transliterar el idioma japonés al alfabeto latino, el que más se suele usar en español-castellano es el llamado sistema Hepburn.
Para transcribir las vocales largas se usan signos diacríticos, como el macrón: ā, ē, ī, ō y ū. También se puede usar el acento circunflejo «^» presente en la mayoría de teclados (â, ê…). En el Oñomástikon hemos añadido estos signos diacríticos (macrón) a los nombres japoneses.
Insisto otra vez más en señalar el artículo Sobre los nombres de las personas donde se profundiza en cada uno de estos asuntos.

