ISBN

El ISBN o International Standard Book Number (Número Normalizado Internacional para Libros) es un sistema de códigos numéricos que permite identificar cada libro individualmente.

La información necesaria para identificarlo se haya asociada a un código numérico fijo lo que permite agilizar y optimizar tanto la organización, distribución, localización y sobre todo la comercialización del libro. Además, se adapta extraordinariamente bien a las plataformas de comercio electrónico.

Este código numérico nos proporciona información acerca de ciertos aspectos de la obra (país donde se ha publicado, editorial…). Igualmente, el cumplimiento de la ficha bibliográfica necesaria para la adscripción del código permite una óptima catalogación de las obras existentes a nivel internacional.

Es el sistema dominante de organización de libros en el mundo, el primero y el único en la historia de la humanidad que ha conseguido una notable unanimidad. Podemos afirmar que más del 90% de libros que actualmente se editan en el mundo forman parte del sistema ISBN.

HISTORIA

En 1965 la cadena de librerías W. H. Smith encargó al estadístico e ingeniero informático irlandés Gordon Foster la creación de un sistema de numeración con el objetivo de organizar la ingente cantidad de obras que atesoraba en sus numerosas librerías esparcidas por todo el Reino Unido.

El sistema creado por Foster denominado SBN (Standard Book Number) constaba de nueves cifras separadas en tres apartados. El primero era el código de la editorial, le seguía el número de publicación del libro dentro de esa editorial y por último un numero de control.

El SBN tuvo éxito entre editores y libreros británicos expandiéndose con rapidez fuera de sus fronteras, pero siempre dentro del ámbito lingüístico inglés. Poco después se une Irlanda y más tarde Estados Unidos (incluyendo a Puerto Rico, primer territorio hispanohablante en entrar).

En 1970, este sistema se internacionaliza añadiéndose la I de International al sistema desarrollado por Foster y quedando como lo conocemos 54 años después (2024) ISBN o International Standard Book Number.

En aquel momento se añadieron los códigos 0 y 1 para los libros publicados en Reino Unido, Estados Unidos e Irlanda (que ya contaban con el SBN).

El código 2 se atribuye a los libros publicados en Francia y algunas naciones africanas de habla francesa (Senegal, Mauritania, Níger…) Asimismo se aplica a los libros publicados en el idioma francés en Bélgica, Luxemburgo, Suiza y Quebec, la región francófona de Canadá.

El 3 se reservó para los libros publicados en Alemania. También se aplica a los libros en alemán publicados en Suiza, Bélgica y Austria.

Hasta ese momento se sigue un criterio idiomático, pero a partir de entonces y hasta la actualidad se cambia a un criterio estrictamente nacional, es decir se aplica un código determinado a cada nación del mundo. España ingresa en el sistema ISBN en 1972 y se le asigna el número 84.

En los años posteriores se suman naciones europeas como Bélgica (1972) o Italia (1977); y americanas México (1977), Brasil (1978) Argentina (1982) y Colombia (1983).

La década de los 80 suponen la apertura del sistema ISBN por todo el mundo. Empezando por las potencias culturales de Asia como Japón (1981), Pakistán (1984), India (1985) y por fin la poderosísima China (1986) actualmente el mayor productor de libros del mundo. Poco después entra Turquía (1987) y ese mismo año la URSS.

Durante la década de los 90s se culmina la internacionalización del sistema ISBN con la entrada de Arabia Saudita (1993) Irán (1994), Argelia (1994) y pequeños países tanto de América como de África.

En nuestros días el sistema ISBN ha conseguido imponerse en casi todo el planeta como un sistema eficaz para gestionar y comercializar los libros. Por ello es usado masivamente tanto por los editores como los distribuidores y libreros, hasta el punto que es imprescindible poseer un código ISBN para entrar en la cadena comercial del libro. Asimismo, ha logrado integrarse exitosamente dentro del funcionamiento de las plataformas de comercio electrónico.

Las Agencias nacionales son las que se encargan de la gestión del ISBN en sus territorios (adjudicación de códigos numéricos, asegurar la prestación del servicio, mantenimiento, recepción de la ficha bibliográfica…). Estas agencias nacionales están coordinadas desde Londres por la Agencia Internacional del ISBN de cuya dirección se encarga EDItEUR empresa fundada en 1991 y que está especializada en el comercio internacional de libros (en papel y electrónicos) y en desarrollar estándares para facilitar ese comercio.

DESCRIPCIÓN

Hasta el año 2007 el ISBN contenía 10 dígitos separados indistintamente por espacios o guiones en cuatro bloques.

El primer bloque corresponde al área idiomática o el país en el que se ha publicado el libro. Por ejemplo, el 84 es el número que identifica a España, Argentina utiliza dos el 950 y el 987. El 3 agrupa a los libros editados en francés, dentro o fuera de Francia (Francia, Bélgica, Suiza, algunos países africanos de habla francesa...).

El segundo es el código del editor. Toda editorial tiene un código fijo dentro de cada ISBN nacional. Su extensión depende del número previsto de libros que editen.

El tercer bloque está asociado con el anterior pues se trata de una numeración seriada de los libros publicados por esa editorial. Es decir, las editoriales asignan un número específico a cada una de sus publicaciones. Como el anterior dígito su extensión depende del número previsto de obras editadas por la editorial con la que va asociado.

El cuarto apartado es un número de comprobación. Esta cifra de control sirve para verificar que el número es correcto y no existen errores.

A partir del año 2007 el ISBN pasa a tener 13 dígitos agrupados en 5 bloques. A la izquierda de los dígitos ya descritos se introduce el código 978 o 979. Este código únicamente indica que el producto en cuestión se trata de un libro.

En la sección Apuntes críticos acerca del ISBN se amplían algunos detalles de esta breve descripción.

¿A QUÉ SE APLICA EL ISBN?

Por definición, el ISBN se aplica única y específicamente a libros.

Existen varios criterios para saber si un objeto se trata de un libro o de otra cosa y por lo tanto no es susceptible de incluir el ISBN.

El primer criterio es relativo a su contenido, solo se considera libro a aquellas publicaciones que usando un lenguaje estructurado e intencionadamente descriptivo transmiten una información. Es decir, no se consideran libros a las guías telefónicas, cuentas de resultados, estatutos de sociedades, publicaciones comerciales y propagandísticas... Aunque todas ellas poseen forma externa de libro.

Asimismo, no son considerados libros, las revistas y periódicos (en papel o electrónicos) que tienen su propio sistema clasificatorio, el ISSN.

Tampoco se consideran «libros» aquellas publicaciones que por su extensión no alcanzan un número mínimo de páginas, aunque tenga la forma y por su contenido pueda ser considerado un libro. Cuando no llega a ese número mínimo de páginas pasa a ser considerado «folleto» u «Hoja».

Otro criterio es el de la comercialización, si la obra no va a ser comercializada no es obligatorio ni necesario que porte el ISBN. Por ejemplo, libros de empresas, de circulación cerrada entre amigos o familiares…

Si cumple las condiciones descritas (poseer un lenguaje estructurado e intencionadamente descriptivo, un tamaño mínimo y pretende ser comercializado) no importa si el soporte es papel (libros, libros en Braille…) o medios electromagnéticos (libros en cd rom, video libros, pdf, audiolibros…) en todos los casos debe llevar el ISBN.

En resumen, deben portar el ISBN:

Libros impresos
Audio libros (libros hablados en casetes o en cd rom)
Video Libros

Libros en pdf
Libros en cd rom
Libros publicados en internet
Publicaciones en braille

EL ISBN EN LOS PAÍSES HISPANOHABLANTES

Puerto Rico fue el primer territorio hispanohablante que entró en el sistema ISBN haciéndolo en 1968 pero sin número propio, dentro del área lingüística inglesa (0 y 1). España se integra en 1972, otra potencia editora, México lo hace en el año 1977 y al año siguiente Brasil. Argentina, primera potencia editora de libros en español-castellano desde comienzos de la década de los años 40 hasta bien entrados los 60, ingresa en 1982, el mismo año que cae la dictadura de los militares que tan poco aprecio tuvieron por la cultura y los libros.

Año de entrada y códigos numéricos asociados a los países y territorios que tienen el español-castellano como lengua oficial o cooficial:

País Año Código(s)
Puerto Rico 1968 0 y 1 (fracciones)
España 1972 84
México 1977 968 y 970
Argentina 1982 950 y 987
Colombia 1983 958
Costa Rica 1983 9977, 9968 y 9930
Venezuela 1985 980
Chile 1986 956
Ecuador 1986 9978
Uruguay 1989 9974
Cuba 1991 959
Perú 1995 9972
Bolivia 1996 99905 y 99954
El Salvador 1996 99923
Honduras 1997 99926
Nicaragua 1997 99924
Panamá 1997 9962
Guatemala 1998 99922 y 99939
Paraguay 1998 99925 y 99953
República Dominicana 1999 9945 y 99934

Los únicos países o territorios que usan el español-castellano como lengua oficial y que carecen de ISBN son Guinea Ecuatorial y el Sahara Occidental.

Otros países que publican libros en español-castellano son:

País Año Código(s)
Andorra 1987 99913 y 99920
Brasil 1978 85
Estados Unidos 1968 0 y 1
Filipinas 1978 971
Gibraltar 1996 0 y 1
Portugal 1988 972 y 989

Imagen: J G-R