ÍNDICES DE LIBROS E INTELIGENCIA ARTIFICIAL

Un asunto candente y cada día que pase lo será más, es si la Inteligencia Artificial está capacitada para construir satisfactoriamente el índice de un libro de ensayo. La respuesta, por mi parte, solo puede ser ambigua: sí y no. Mejor dicho, no y sí. Me explicaré:

Pero antes de nada debemos aclarar un aspecto vital que provoca mucha confusión y crea una cortina de humo que impide pensar con claridad. Se trata del propio nombre de la herramienta tecnológica. Llamar inteligencia a un sistema informático que puede manejar ingentes cantidades de datos, pero no puede comprender nada de lo que está escribiendo, diseñando o dibujando, es como si

afirmó que se nadar solo porque doy unas brazadas en la bañera o que puedo volar cuando saltó un par de metros.
La inteligencia se ha definido de múltiples maneras, pero en todas ellas está presente la comprensión como un elemento imprescindible e inherente a los procesos cognitivos que conforman el pensamiento consciente y si la comprensión falta, estaremos

hablando de algo distinto, pero no del significado que la palabra inteligencia transmite o debería transmitir. Un nombre más apropiado podría ser, por ejemplo, el de Mecanismo de Acumulación Inconsciente de Datos (MAID)1.

La mal llamada IA (Inteligencia Artificial), como hemos repetido, no entiende ningún significado, al menos de momento no han conseguido ese salto cualitativo que lleva desde el conocimiento y la percepción hasta la comprensión.
Cuando la IA sea capaz de valorar en lugar de cuantificar, no se quede en la superficie nominal de la palabra, sino que profundice hasta alcanzar un significado y sepa diferenciar entre lo fundamental y lo accesorio en un texto escrito, hablaríamos de otra cosa distinta, pero mientras tanto la realidad pura y dura es que sin comprender un texto (aunque sea básicamente) resulta inviable indizarlo.

Por otro lado, tampoco sabe operar de otra manera que rastreando la información existente en el pasado (normalmente de internet) y aplicándola en el presente. Pero cada libro es distinto: ideas, conceptos y personajes fundamentales en una obra son accesorios o inexistentes en otras.
Además, si la información la extrae de internet es preocupante, pues la cantidad de bulos, fake y demás es enorme en la red de redes.

Mi opinión personal, basada en mi experiencia profesional, es que sin asesoramiento y revisión humana la IA es y será incapaz de confeccionar un índice fiable, lógico y útil y no podrá alcanzar el mínimo exigido a todo índice de un libro de ensayo… pero lo hará. No será de calidad ni práctico, pero lo llamaran «índice» en lugar de «listado». Y hasta puede que lo vendan como un avance de la humanidad.

Sin embargo, un índice realizado en su totalidad por la IA debe ser revisado por una mente humana pues ya anticipo que estará repleto de repeticiones innecesarias y errores por falta de entendimiento del texto. Asimismo, serán unos índices abrumadoramente numerados, donde las cifras dominarán a las palabras y por lo tanto serán muy incómodos en el momento de utilizarlos. Por supuesto no habrá subindicadores ni divisiones, pues al carecer de la capacidad de entender los significados de las palabras no puede saber las relaciones de los distintos conceptos e ideas.

Veamos algunos ejemplos concretos:

Cuando elaboramos el índice de un libro una labor básica consiste en escoger los términos (indicadores, palabras-clave, entradas…) que aparecerán en el índice en forma de columna ¿Cómo hará la IA para escogerlos? Al no comprender los significados de un texto, solo puede recurrir a la cantidad de veces que aparece escrito, esto significaría que las palabras escogidas bien pueden ser artículos, adjetivos, verbos… cualquier vocablo.

Otra posibilidad es que las escoja siguiendo los ejemplos de otros libros, pero cada libro es distinto, un mundo en sí mismo. Conceptos e ideas que en unos libros son esenciales en otros son tangenciales o incluso inexistentes. Es imprescindible y evidente que debe ser una mente humana la que escoja los términos que aparecerán en el índice del libro.

¿Cómo hará la IA para clasificar las referencias de números de página localizadas de un indicador? En los índices nos encontramos con que un indicador puede aparecer reiteradas veces. Por ejemplo, imaginemos que estamos construyendo un índice y el indicador «pensamiento» nos aparece una treintena de veces a lo largo del texto. Naturalmente en distintos contextos, a veces se profundiza en su naturaleza y cualidades, en otras ocasiones se explica como lo entienden determinados autores; puede encontrarse citada de pasada, hacer referencia a la actividad mental del propio autor o formar parte de alguna frase hecha.

La IA reflejaría todas las referencias, pues al ser incapaz de comprender los significados de cada palabra y el contexto en el que aparece, no puede dividir por grupos de significados y relaciones cada concepto, en este caso el indicador «pensamiento», ni tampoco puede desecharlo cuando aparece sin aportar ningún contenido sino de pasada o tangencialmente. Por lo tanto, un índice realizado enteramente con la IA se vería obligado a citar todos

los números de página sin divisiones ni exclusiones.
Sin embargo, un indizador humano sí que sabría diferenciar todos los casos en los que aparece ese término, entendería cuando lo hace de manera circunstancial y cuando se profundiza y desarrolla su significado, relaciones y cualidades. De esta manera, podrá dividir en secciones lógicas las distintas referencias, posibilitando que la consulta sea precisa y cómoda.

Imaginemos el caso de un índice realizado enteramente por IA y otro realizado por un indizador humano, en este ejemplo² hipotético sobre el concepto pensamiento:

En el índice realizado por la Inteligencia Artificial quedaría así:

pensamiento: 3, 6-7, 9, 12-13, 45-48, 76, 78, 82, 123, 156, 161, 163, 166, 170-176, 224, 238, 273, 295-297, 301-303, 315, 329, 330-332, 334-335, 337, 360, 363, 372, 380, 386-387, 390-395, 405, 410, 418, 421, 430, 441-443, 456

Un índice realizado por una mente humana tendría un acabado muy distinto.

pensamiento:
acción y: 3, 45-48, 224, 301-303, 430
analógico: 156, 295-296, 372, 405
según Aristóteles: 12-13, 161, 332-335, 337, 421
cerebro y: 6-7, 166, 170-176, 315
conceptual: 156, 296-297, 405
patologías del: 273, 295-297, 410
según Platón: 12-13, 161, 330-332, 337, 418, 421
premisas en el: 9, 123, 386-387, 390-395, 456
validez del: 3, 163, 337, 363, 441-443

En muchas ocasiones, a las personas en un mismo libro se las describe bien con el nombre o un apellido, con iniciales, con algún apodo o sobrenombre, con su lugar de origen o adopción y muchos casos más. ¿Cómo sabrá la IA que todas esas maneras distintas de nombrarlo corresponden a una misma y determinada persona?  No lo podrá saber, pues para hacerlo hay que entender el contexto y como hemos visto la IA está incapacitada para esa función plena y exclusivamente humana.

Existen palabras cuyo significado cambia según el contexto: no es lo mismo el «banco» en el que estoy sentado que el «banco» donde saco dinero. Ni es igual el color rojo que las visiones políticas calificadas como rojas. Tampoco es equivalente cuando usamos el término «realidad» en sus múltiples acepciones cotidianas que en el momento de profundizar en el concepto filosófico de «realidad».

En estos casos la IA, sin asesoramiento humano, cometería errores garrafales y hasta grotescos. Las palabras no poseen significados monolíticos sino muy variables, dependiendo del entorno verbal que las acompaña. Solo una mente humana, al menos de momento, puede entender y asimilar estas variaciones semánticas.

Podría seguir poniendo ejemplos prácticos de complicaciones y problemas que surgen cuando indizamos un libro de ensayo, pero creo que es suficiente para demostrar que sin asesoramiento y estrecha vigilancia por parte de una mente humana la IA está completamente incapacitada para realizar el índice de un libro de ensayo (pero lo hará).

La IA es una herramienta, una herramienta maravillosa y eficaz cuando se utiliza para lo que es válida, pero inútil y pésima cuando se usa para lo que no está diseñada. Es como si pretendiéramos desatornillar un tornillo con una sierra o cortar una madera con un destornillador. Eso ocurre cuando la utilizamos para fines creativos donde impera la imaginación y la creatividad (escribir literatura, componer música, realizar dibujos…) o en los que la inteligencia juega un papel primordial como construir índices.

Entre un listado de palabras y números de páginas y un índice de calidad existe un insalvable abismo.

NOTAS

1- Es un nombre que se me ha ocurrido, analizando su funcionamiento. Seguro que hay muchos más nombres adecuados. Mecanismo pues se trata de una máquina, electrónica y sofisticada, pero de funcionamiento mecánico. Acumulación porque es su principal cualidad, acumular datos e inconsciente pues no puede comprender ningún significado de lo acumulado.

2- Es evidente que se trata de un ejemplo simple y básico pero muy divulgativo. Existe la posibilidad de afinar la búsqueda, pero ello requeriría un entrenamiento por parte de un ser humano a la tecnología IA.