TRADUCCIONES DE MIGUEL DE UNAMUNO PARA LA ESPAÑA MODERNA
En 1891, con 27 años, Miguel de Unamuno ocupa una cátedra en la Universidad de Salamanca, sin embargo, su sueldo no le alcanza para cubrir las necesidades materiales y las de su familia cada día más numerosa. Recién casado y con 5 hijos que nacerán en fechas posteriores (además uno de ellos requería cuidados especiales pues estaba enfermo de hidrocefalia) necesita ampliar su fuente de ingresos para poder subsistir.
Poco después conoce a José Lázaro, fundador y director de La España Moderna, quien se había trasladado desde Barcelona a Madrid. Lázaro ya conocía a Unamuno, pues había leído algunos de sus artículos en prensa, por eso cuando el bilbaíno le propone traducir para su editorial, el editor navarro acepta encantado, sabe que además de su amplia cultura, Unamuno es políglota, domina el francés, italiano, griego, latín,

inglés y alemán (además de castellano, catalán, gallego y euskera).
Miguel de Unamuno traduce para La España Moderna (LEM) hasta 1900, año en el que es nombrado rector de la universidad de Salamanca, y con ello terminan sus apreturas económicas. Durante esos ocho años (1893-1900) fueron traducidos por Miguel de Unamuno, al menos, 18 libros, 15 desde el inglés y 3 del alemán.
En un ilustrativo estudio, Julio César Santoyo analiza el estilo del Unamuno traductor. Mediante ejemplos concretos demuestra que su estilo de traducir era literal, muy literal:
«Unamuno no «elabora», pues, su versión castellana, ni la somete al más mínimo proceso de transformación, ni intenta adecuarla (salvo en casos aislados) a una idiosincrasia lingüística distinta de la que encuentra en el original. Trasvasa simplemente al castellano el texto que tiene delante, pero manteniendo en todo lo posible los mismos moldes que antes lo contenían.»¹
Otro asunto que los investigadores han sacado a la luz, basándose en la correspondencia del bilbaíno, es el tiempo que le dedicaba a la lenta tarea de traducir. Naturalmente no es la misma dedicación en unos momentos que en otros, pero al final de su etapa como traductor, Unamuno vertía al castellano una media de 10 páginas al día, empleando entre 4 o 5 horas cada jornada. Teniendo en cuenta que debía preparase las clases, estudiar, escribir artículos para sus frecuentes colaboraciones con periódicos y revistas, componer su propia obra literaria y ensayística… En su correspondencia se queja amargamente de la escasez de tiempo para todas sus actividades culturales: «Estoy agobiado de trabajo»² llega a escribir a su amigo Pedro de Múgica.
A pesar de su motivación principalmente económica debido al exiguo sueldo de los catedráticos en aquella época, a pesar de su estilo fiel y muy literal, a pesar del escaso tiempo del que disponía, Unamuno fue un traductor consciente de la vital importancia de tal actividad cultural:
«traduciendo se aprende muchísimo. No hay cosa igual para fijarse. Al tener que verter un pensamiento de una lengua a otra, se penetran las dos lenguas y el pensamiento mismo»³.
Desgraciadamente el filósofo y escritor vasco no dejó ningún ensayo específico en el que exponer su visión de la actividad traductora, pero sí que encontramos en la abundante correspondencia muestra de sus ideas:
«La traducción como ejercicio es admirable, pues me obliga a hacer míos sentimientos e ideas de otros. El traducir, por libre impulso, claro está, es lo que más enriquece el espíritu. Después de haber acabado una de esas traducciones me siento más yo, acrecentado con lo que ellos me han dado. Porque cada amigo que cobro, y hago amigos míos a quienes traduzco, me sirve más aún que por lo que de sí me da por lo que de mí mismo me descubre.»4
OBRAS DE LA ESPAÑA MODERNA TRADUCIDAS POR MIGUEL DE UNAMUNO
18935
La beneficencia. Herbert Spencer (1820-1903). Inglés.
Traducción de dos ensayos, Negative Beneficence y Positive Beneficence, publicados en el volumen II, parte V y VI de Principles of Ethics (1892).
1894
El organismo social de Herbert Spencer. Inglés.
The Social Organism publicado en 1860 y reeditado junto a otros ensayos en el volumen I de Essays: Scientific, Political, and Speculative (1891).
1895
De las leyes en general de Herbert Spencer. Inglés.
Laws in General publicado en 1864 y reeditado junto a otros ensayos en el volumen II de Essays: Scientific, Political, and Speculative (1891).
1895
El progreso: su ley y su causa de Herbert Spencer. Inglés.
Progress its Law and Cause, publicado en 1857, reeditado en 1891 junto a otros ensayos dentro de Essays: Scientific, Political, and Speculative vol. I.
1895
Ética de las prisiones de Herbert Spencer. Inglés.
Prison-Ethics, publicado en 1877 y reeditado junto a otros ensayos en el volumen III de Essays: Scientific, Political, and Speculative (1891).
1895
Exceso de legislación de Herbert Spencer. Inglés.
Versión española de Over-Legislation, publicado en 1853 y reeditada junto a otros ensayos en el volumen III de Essays: Scientific, Political, and Speculative (1891).


Excepto el primer libro, los 5 siguientes están compuestos por ensayos incluidos de la citada obra en 3 volúmenes Essays: Scientific, Political, and Speculative. Se trata de una colección que recopila textos de temática variada escritos en fechas dispares. Ensayos sociológicos, científicos, de arte, filosóficos… El título se corresponde con uno de los artículos, pero no tiene nada que ver con el resto del libro.
A pesar de la cantidad de obras traducidas, el positivismo de Spencer no resultó una influencia decisiva en el pensamiento del joven Unamuno. Todo parece indicar que las traducciones de Spencer se las encargó José Lázaro, director de la editorial, antes que una elección personal del bilbaíno. Fueron unas traducciones pro pane lucrando (para subsistir) como escribe en sus cartas.

1895
Historia de la economía política de John K. Ingram (1823-1907). Inglés.
Traducción de A History of Political Economy publicado en 1888.
1895
Sumario de Derecho romano de William Alexander Hunter (1844-1898). Inglés.
Publicado en Londres en 1880 con el título de Introduction of Roman Law.
1895
Historia de la literatura castellana y portuguesa, vol. I de Ferdinand J. Wolf (1796-1866). Alemán.
1896
Historia de la literatura castellana y portuguesa, vol. II
Traducción de Studien zur Geschichte der Spanischen und Portugiesischen Nationalliteratur publicado en 1859 en Berlín. En la edición de esta obra clásica de estudios literarios, escrita por el prestigioso hispanista y lusitanista alemán, también participó Marcelino Menéndez y Pelayo elaborando las notas y adiciones.
1896
Resumen de la filosofía de Herbert Spencer vol. I de Frederick Howard Collins (1857-1910). Inglés.
Resumen de la filosofía de Herbert Spencer vol. II.
Traducción de Epitome of the Synthetic Philosophy of Herbert Spencer, publicada en Londres durante 1889, también en 2 volúmenes.
En 1897 y 98 no publicó ninguna traducción, el periodo en barbecho se encuadra en el de la profunda crisis que asoló al vasco durante una temporada y que tantas interpretaciones ha tenido.
1899
Los datos de la sociología vol. I de Herbert Spencer (1820-1903). Inglés.
Los datos de la sociología vol. II.
La obra original se publicó en 1876, incluyéndose después como parte I del primer volumen de Principles of Sociology, con el título de Data of Sociology.



1900
Estética: expuestas en lecciones al alcance de todo el mundo de Karl von Lemcke (1831-1913) Alemán.
Versión en español de Populäre Ästhetik, publicada en Leipzig en 1865.
1900
La revolución francesa vol. I de Thomas Carlyle (1795-1881). Inglés
1901
La revolución francesa vol. II.
1902
La revolución francesa vol. III.
Traducción de The French Revolution: A History, publicado en Londres en 1837 (rev. en 1857).
Se trata de la última obra que Miguel de Unamuno tradujo.
El conocimiento de la obra del filósofo e historiador británico provocó en el joven pensador bilbaíno una honda impresión. El 15 de noviembre de 1902 en una carta a Federico Urales, el pensador vasco escribe: «Carlyle ha sido acaso quien más ha contribuido a que encuentre yo mi propio estilo». Esta fecunda influencia toma cuerpo en Amor y pedagogía novela que Unamuno escribió mientras traducía la obra del escocés y ese mismo año de 1902 publica un breve ensayo de 40 páginas, Maese Pedro: notas sobre Carlyle en el que analiza la obra y personalidad del afamado autor.
DUDOSOS
Es muy probable que la siguiente obra fuera traducida por Miguel de Unamuno, pero de momento, no se puede confirmar:
1899- Las inducciones de la sociología y las instituciones domésticas. de Herbert Spencer (1820-1903). Inglés.
Extraídos de Principles of Sociology, parte II y III del vol. I de Inductions of Sociology; Domestic Institutions (1885).
¿ES UNAMUNO JUAN FERNÁNDEZ?
El desconocido traductor que se esconde tras el pseudónimo de Juan Fernández, tradujo dos obras para La España Moderna, ambas vertidas desde el alemán y publicadas en 1900.

Hacia el polo: relato de la expedición de 1893 a 1896 según el diario de la exploración, del biólogo y explorador noruego Fridtjof Nansen (1861-1930) y la primera versión en castellano de uno de los grandes clásicos de la filosofía de todos los tiempos, Así hablaba Zaratustra: un libro para todos y para nadie, escrito por el filósofo alemán Friedrich Nietzsche (1844-1900) y publicado en español el mismo año de su fallecimiento.
Por el director y fundador de LEM, José Lázaro Galdiano, sabemos que tras el pseudónimo de Juan Fernández se esconde un conocido escritor, pero no da más pistas acerca de su identidad. Mucho se ha especulado con que la enigmática identidad corresponda a Miguel de Unamuno.
Gonzalo Sobejano en su ya clásico Nietzsche en España afirma que se trata de un pseudónimo del propio Unamuno. Aporta pruebas tanto de estilo, por la utilización de giros del lenguaje y expresiones usadas habitualmente por el vasco en sus escritos, como por la opinión de sus contemporáneos. Así, por ejemplo, Clarín escribe que Unamuno «zaratustrea»6, o Ramón Gómez de la Serna quien afirma que Unamuno es «hijo de Nietzsche»7. Hasta fue apodado por algunos como el «Nietzsche vascongado».
Sin embargo, es notorio el silencio que Unamuno mantuvo siempre acerca de la utilización de ese pseudónimo o el hecho de haber traducido la obra cumbre del autor alemán. Además, en años posteriores mantuvo una opinión más bien negativa acerca de Nietzsche.

Tal vez nunca se alcance a saber con certeza si la primera traducción al castellano de la inmortal obra del filósofo alemán fue realizada por Miguel de Unamuno, pero es muy probable que así fuera.
NOTAS
1- Santoyo, Julio César. Unamuno traductor, luces y sombras. Pág. 167.
2- Carta a Pedro de Múgica, 1 de febrero de 1894.
3- Carta a Pedro de Múgica, 23 de noviembre de 1891.
4- Epistolario entre Miguel de Unamuno y Joan Maragall. Edimar, Barcelona, 1951, pp. 36-37.
5- Los años corresponden a la edición del libro, no a la fecha en la que fue traducido.
6- El Imparcial, 7 de mayo de 1900.
7- «Semblanza del primer superhombre, Nietzsche y el Nietzschismo», 1919, p. 248.
FUENTES
Clavería, Carlos. Unamuno y Carlyle. Cuadernos Hispanoamericanos, núm. 10 (julio-agosto 1949), pp.51-87. Edición en pdf: https://www.cervantesvirtual.com/nd/ark:/59851/bmccg1f1
Fiorasso, Nazzareno. Unamuno traductor de Spencer. https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=9364600
Pegenaute, Luis. El pensamiento sobre la traducción 1900-1936. phte.upf.edu/hte/siglo-xx-xxi/pegenaute-5/
Rabaté, Colette y Jean-Claude. Miguel de Unamuno: biografía. Taurus Ediciones, Madrid, 2014.
Ramírez Arlandi, Juan. Recepción y traducción de Herbert Spencer en España. Tesis doctoral, Universidad de Málaga, 2012.
Robles, Laureano. Unamuno traductor de Th. Carlyle. https://digitum.um.es/digitum/bitstream/10201/8764/1/Unamuno%20traductor%20de%20Th.Carlyle.pdf
Santoyo, Julio César. Unamuno, traductor: luces y sombras. https://cvc.cervantes.es/lengua/iulmyt/pdf/traduccion_98/16_santoyo.pdf
Serrano, Carlos. Sobre Unamuno traductor. www.cervantesvirtual.com/nd/ark:/59851/bmc738q8
Sobejano, Gonzalo. Nietzsche en España. Ediciones Guadarrama, Madrid, 1967.
Tamayo, Alfredo. Presencia de Federico Nietzsche en Miguel de Unamuno. Boletín de la Real Sociedad Bascongada de Amigos del País, 2000.
Wikipedia
Internet




